martes, 22 de abril de 2014

Locura

Estoy de 12 semanas y la tripa ya es evidente. Recuerdo que en mi primer embarazo costó un poco más que se notara.
Voy en autobús con el cochecito y MiQueridoHijo de solo 9 meses y la gente se fija descaradamente en la tripa. No son suposiciones. Hoy tres personas me han preguntado si estaba embarazada teniendo un hijo tan pequeño. Mi respuesta ha sido siempre la misma: Si, y una sonrisa de oreja a oreja. Pues dos de tres me han dicho: qué locura.

Si, es una locura. Pero es la mejor locura del mundo.

El otro día alguien que una vez fue cercano me dijo que eso era porque me habían educado para tener muchos hijos y dedicarme solo a mi familia. Como si eso fuera malo. A mi me han educado para querer mucho a Miqueridomarido, lo demás son consecuencias. No tengo la suerte de poder dedicarme a mi familia exclusivamente, y además me gusta mi trabajo.

Total que si, es una locura, pero bendita locura. Ya lo dice el video de Hero, la mejor epoca de mi vida.


martes, 1 de abril de 2014

Frustación

Hoy escribo desde la frustación. MiQueridaHija lleva una temporada muy rebelde. Me reta continuamente, desobedece deliberadamente, pega a su hermano pequeño y hace berrinches de 45 minutos a grito pelado.

Sé que entre los dos y los tres años pasan lo que se llama la primera adolescencia, pero esto me está sobrepasando. No responde a llamadas de atención de ningún tipo: ni duras, ni cariñosas, ni enfados, ni que la ignore, ni que le consienta especialmente. No funciona nada. Haga lo que haga siempre es peor. Pero no estoy cómoda. No me gusta enfadarme de más, ni esa sensación de impotencia.

Y eso que he intentado marcarle unos límites desde pequeña. No soy de las que les cuesta decir que no. Por eso no lo entiendo. Ni lo entiendo, ni me gusta. Y además no se enfrentarme a ello. Me parece que haga lo que haga es peor.

Al final siempre se acaba por agotamiento. Llora y grita hasta que se cansa y entonces si vuelve esa mamá cariñosa que a mi (y a ella) le gusta.

Supongo que será una época, pero, la verdad, me veo un poco superada. Tendré que aprender a tener mano izquierda.